En España, donde la energía eólica cubre el 24% de la demanda eléctrica y se ha consolidado como la primera tecnología del sistema energético, el diálogo con el territorio se convierte en un pilar estratégico. En este contexto, más de 45 organizaciones del sector eólico y municipios han firmado en el Congreso de los Diputados la Declaración Conjunta del Sector Eólico y los Municipios para el Desarrollo Local Sostenible, un marco común que refuerza la colaboración entre promotores y ayuntamientos rurales.
Impulsada en el marco del Foro Vecinos Eólicos, plataforma creada en 2025 para dar voz a quienes conviven diariamente con los aerogeneradores y fomentar un diálogo constructivo entre comunidades, administraciones y empresas, la Declaración nace con vocación de permanencia. Actualmente representa a más de 45.000 vecinos y al 80% de la potencia eólica instalada en España, en un país que cuenta con más de 1.400 parques distribuidos en 868 municipios, el 11% del total nacional.
Como subrayó Rocío Sicre, presidenta de la Asociación Empresarial Eólica, la transición energética no debe hacerse en el territorio sino con el territorio. Una visión compartida por empresas y alcaldías que entienden la eólica como motor de oportunidades, empleo y arraigo poblacional en la España rural.
Cinco principios para una relación a largo plazo
La Declaración establece un marco voluntario que reconoce que la relación entre una empresa eólica y un municipio no se limita a la fase de construcción. Se trata de un vínculo que puede extenderse durante décadas e integrarse en la evolución económica y social del entorno.
El documento se articula en torno a cinco principios fundamentales: la integración respetuosa con la realidad social, económica y ambiental; la generación de beneficios compartidos; la corresponsabilidad entre empresas y administraciones; el diálogo transparente y continuo; y la aplicación de buenas prácticas ambientales que favorezcan la biodiversidad y la integración paisajística.
Para trasladar estos principios a la práctica, se definen líneas de actuación centradas en la información y participación ciudadana, el impulso del desarrollo económico local, la promoción del empleo y la formación, la creación de valor compartido y el seguimiento continuo de la convivencia entre proyectos eólicos y municipios. Además, los adheridos contarán con reconocimiento público y podrán integrarse en una red de intercambio de experiencias promovida por la AEE.
Impacto económico y arraigo en la España rural
La dimensión territorial de la eólica es especialmente relevante en zonas rurales. El sector aporta más de 265 millones de euros anuales a los ayuntamientos, facilitando planes de dinamización socioeconómica y contribuyendo a frenar la despoblación.
Con una ocupación aproximada del 0,017% de la superficie total del país, los parques eólicos conviven con actividades como la agricultura, la ganadería, la pesca o el turismo. Además de la creación de empleo y riqueza local, la eólica actúa como aliada en la gestión forestal, manteniendo viales y cortafuegos que refuerzan la prevención y respuesta ante incendios, un factor clave en la protección del capital natural.
Las declaraciones de representantes empresariales y municipales refuerzan esta visión compartida. Desde RWE Renewables Iberia se subraya que el futuro de la eólica depende tanto de la tecnología como de las personas. Experiencias como la de Poza de la Sal, en Burgos, o Higueruela, en Albacete, muestran cómo más de dos décadas de convivencia pueden traducirse en confianza institucional, convenios estables y mejora de la calidad de vida.
Una transición alineada con los ODS
La Declaración se enmarca de forma natural en el ODS 7, Energía asequible y no contaminante, al reforzar la implantación responsable de renovables en el territorio, y en el ODS 13, Acción por el clima, al consolidar la eólica como tecnología clave en la descarbonización del sistema eléctrico. En términos prácticos, cada parque integrado de forma consensuada en un municipio representa menos emisiones, más ingresos locales y nuevas oportunidades de desarrollo en áreas que históricamente han sufrido pérdida de población.
Con 287 centros industriales y más de 37.000 profesionales empleados en España, el sector eólico demuestra que la transición energética puede ser también una política industrial y territorial.
La firma de esta Declaración abre una nueva etapa en la que la aceptación social, la planificación compartida y la corresponsabilidad serán tan importantes como la potencia instalada. El reto ya no es solo generar electricidad limpia, sino consolidar un modelo de desarrollo rural donde energía y territorio avancen en la misma dirección.
¿Sabías que tenemos cursos relacionados con este ámbito? Si trabajas o quieres trabajar en parques eólicos, puedes formarte con nuestro Basic Safety Training en seguridad para aerogeneradores: https://totalhse.com/basic-safety-training/ y complementar tus competencias técnicas con el Basic Technical Training: https://totalhse.com/basic-technical-training/. La transición energética también se construye con profesionales preparados.